domingo, 20 de diciembre de 2009
Linda linda según Diario La Nación
Sobre la mesa, ropa tendida al sol
Las tapas de los discos, aunque jibarizadas en este formato de CD si lo comparamos con aquellos bellos despliegues de los vinilos, siguen contando su historia.
Y esta semana, sobre la mesa, dos recientísimas ediciones independientes mostraban una imagen, similar y muy femenina, de ropas tendidas al sol.
Por un lado, el álbum de Lindalinda, el dúo que forman Marilina Calós, en violín, clarinete y voz, y Verónica Bonafina en guitarra y voz, muestra las hermosas y sutiles composiciones de este debut. Cuidada producción, con arreglos delicados y buenas letras (como la brevísima "Lo que trae la tarde": "Cae la tarde desnundando tu tristeza ante mí/A través de las sombras llega el eco de lo que va a venir/Si mañana todo es gris y se hizo tarde/estará aún tu resplandor para aliviarme"). El disco se consigue en shows o en www.myspace.com/lindalinabuenosaires .
El otro ya no es foto sino dibujo, de una soga con ropa en la que también se cuelgan los títulos de las canciones. Si tengo el cielo no quiero el oro, es el álbum de Bárbara Barale, cantante y compositora con destellos shakirescos, acompañado por una banda de guitarra, batería y bajo, pero también flautas y mandolinas. En www.myspace.com/barbarabarale .
martes, 17 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
martes, 29 de septiembre de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
Vayan a saludar a la nueva bohemia

En La Pampa nuestros antepasados Guarriors tenìan el primer Centro Cultural Argentino Autòctono. Una carpa.
Allì El Obrero Ronco, gran abuelo guarrior, fumaba de su pipa y contaba largas historias de amor a los demàs guarrior, preparaba la comida y enseñaba a cantar y decir tanto como a leer y a escribir.
El Gran Jefe de los Araucanos, sanguinario y chileno èl, venìa cuchillo en mano y decìa:
"eh Guarrior, dame la carne"
Y El Faenador, de sombrero blanco y cuchillo verde, le decìa. "Ven hermano americano, vea este pedazo de cultura que tengo por aquì".
Y asì y con tiempo y dedicaciòn, hubo armonìa total en la convivencia.
Los Aborìgenes compartìan sus trucos de manufactura, luego empleados para fabricar instrumentos y grandes camas para muchas personas.
Los Guarriors les cantaban canciones para pensar si los siglos que vienen y los siglos que pasaron tienen algo que ver o algo que los una.
Los Guarriors obsevaban la luna mientras los Aborìgenes miraban la tierra.
Los Guarriors cortejaban a sus morenas y mixturaban su pureza con la aborìgen y el amor se hacia fruto y los bebès por doquier corriendo con el culo al aire de aquì para allà. Marròn, ni negro ni amarillo.
Hoy, 2009, tiempo ha pasado ya. Cuàntos recuerdos.
La Babilonia Guarrior, la Brava Nostalgia de la Pampa, es el mìtico lugar al que iremos cuando todo termine y los oceànos ya no sean una amenaza sino un fresco baño de esperanza.
Quisieron cortar la maleza de raìz. El General Roca y otro cùmulo de patriotas.
Pero no contaron con nuestra astucia. Con la sangre inmortal del linaje Guarrior.
Somos la flor que sobreviviò la constipaciòn de La Pampa.
Somos la Joven Guarrior y tenemos historia. Y diremos que no existen palabras para no ver.
Amigos, este 22 de agosto se celebra el sexto solsticio de la Gran Bachamamma Guarrior. Y queremos invitarlos a convivir con Mamita Santa en primer lugar y con La Gloriosa Joven Guarrior.
En hermoso lugar, a hermosa hora, en hermoso ritual.
Una sensual y màgica velada de ròmàntica rebeliòn en estos tiempos de insìpida velocidad.




